Como una planta surgida de múltiples semillas, Ultrágeno
mutó mucho más rápido de lo previsto y se colocó
por encima de las manifestaciones espontáneas. Su savia supo
desbordar los obstáculos inherentes a una industria discográfica
endeble, y hoy, sin desconocer que sus patadas fueron antecedidas,
la punta del movimiento nacional le pertenece.