Nueve vinilos de colección en la historia del rock colombiano *La enumeración de esta lista sólo obedece a una organización por año de edición. Por ningún motivo establece un orden jerárquico o de importancia. Por: Chucky García
Calle22.com, Bogotá
1. Kraken (1987).
Un título basado en el nombre del séptimo titán de
la mitología griega y una portada algo avanzada para su época.
Aunque la foto de la contraportada de esta banda de Medellín
era lo más cercano a una fiesta de estilistas y maquilladores
de hard rock, el disco fue clave para el desarrollo del rock
pesado en el país.
2. Temas Originales de
la Película Rodrigo D. No Futuro (1988). Otro disco hecho
en Medellín, esta vez por encargo del director de cine Víctor
Gaviria (La vendedora de Rosas). Crudo y muy oscuro (punk
y death metal, básicamente) circuló en edición
limitada y nunca ha sido reeditado en disco compacto a pesar de su
valor testimonial.
3. Espías Malignos
(1989). Fue uno de los discos que fundaron la escena de heavy metal
de Bogotá. En él, la banda Darkness sorprendió por
la elaboración de una portada donde involucraba- de forma irónica-
a todos los sectores en conflicto dentro de la sociedad colombiana.
4. ¡Gaitanista!.
Hotel Regina y Orquesta Sinfónica de Chapinero (1990). Proyecto
independiente, realizado por los periodistas Eduardo Arias y Karl
Troller. En medio de un humor negro y desabrochado, su música
reivindica la cultura del jingle y del pop plástico. Posteriormente
-con su portada que plagia el famoso Sargento Pimienta de The
Beatles- fue editado en cd.
5. Niño Gigante
(1992). Álbum de otra de las bandas que hicieron parte de la
primera escena de rock pesado de Medellín, Ekhymosis, muy recordada
por su polémica versión del himno nacional de Colombia.
Parte de su repertorio original fue recuperado luego en un álbum
compacto recopilatorio.
6. Con el Corazón
en la Mano (1993). Disco debut de Aterciopelados, logró una
provocativa visión de la cultura popular con base en una estructura
entre el heavy y el punk. Los Aterciopelados retomaron
estructuras musicales del submundo bogotano como la ranchera y la
guascarrilera, y las revirtieron en la escena bajo el poder del kitsch.
7. Las Nuevas Aventuras
de La Pestilencia (1993). Este disco advirtió a los medios
de comunicación sobre la existencia de una corriente nacional
de músicos inconformes con las leyes gubernamentales y de la
industria. Sintetizó con acordes rápidos y letras de denuncia
los horrores de la guerra nacional y la corrupción del Estado.
8. Plumas de Pato
(1994). Con una advertencia de "No a la droga" en su contraportada,
acompañada de una bandera de Colombia, la agrupación Juanita
Dientesverdes cerró un ciclo de divertido neopunk. El
ave que posa en su portada contrastó con las fotos internas de
sus integrantes, algo afectados por los alucinógenos.
9. Catedral (1994).
Simbiosis de una generación de prácticas radicales, Catedral
fue la antesala de la banda Ultrágeno (Bogotá) y una efervescente
manifestación del grunge, a comienzos de los 90. Su escuela
era la calle bogotana. Los agradecimientos del disco incluyen al "hijo
de puta que se robó el bombo".