![]() |
|
||
|
página principal / la calle records /
Conoció a Eminem en un concurso de raperos y lo lanzó a la fama. Como productor y artista invitado de The Marshal Mathers LP -nominado a cuatro Grammys 2001-, Dre reaparece como uno de los estrategas fundamentales de esta cultura. Él y Eminem conforman lo que muchos llaman el Ying/Yang del hip hop. Por: Chucky García, Bogotá Dr. Dre permanece en la línea frontal de la música suburbana de Norteamérica, como la piedra en el zapato que no termina de rodar en su interior. Más de diez años han corrido desde que Dre, originalmente conocido como Andre Young, se reveló contra el establecimiento de la industria pop de su país y propinó uno de los más grandes pilares fundacionales de la cultura hip hop: el gansta rap, historias de pistoleros y expendedores de coca que viajan en costosos carros bebiendo champagne con sus adiestradas prostitutas y sus perros de pelea.
De hacerse un modesto nombre en la escena californiana del rap de comienzo de los años 80, Dre pasó a convertirse en uno de los productores más prestigiosos y concienzudos del género, distante de la moda y el objetivo netamente comercial de otros íconos de la producción como Puff Daddy. A temprana edad de su carrera se ligó a la escuela pionera del gansta, junto a Ice Cube y cuando realizaba algunas producciones para Eazy E y su sello discográfico Ruthless Records, y luego se ligó al término G-funk, su propia versión musical del gansta, que los medios y el público siempre vieron con buenos ojos. El gansta rap era el paraíso perfecto para que Dre y su gente se comunicaran con el exterior. Con algunos vecinos suyos de la zona Compton (L.A.) fundaron el grupo Niggaz With Attitude, cuyo tema Fuck Tha Police (1988) llamó la atención tanto de la nueva generación de público rapero como de las autoridades locales. Era un hervidero de denuncias directas contra los opresores de las pandillas y la población negra en general, posteriormente convertido en ícono de los discos explícitos con más incidencia en las listas de ventas. Luego, y tras su salida de los N.W.A (1992), el hardcore de Dr. Dre se echó a andar en solitario con el auspicio de su propio sello discográfico Death Row Records, construído junto a su colega Suge Knight. La nueva productora musical del artista rápidamente se convirtió en un tinglado de formatos e ideas revolucionarias basadas en la experiencia adquirida en sus primero años gansta, tanto que entró a enmarcar la segunda gran evolución de la cultura hip hop. De allí surgió un álbum como The Chronic (1992) -referencia obligada en el género rap y ganador de dos premios Grammy- y una camada de artistas de gansta moderno con muchas más pretenciones socio-comerciales que socio-políticas. Snoop Doggy Dogg, Warreng G y Blackstreet fueron los primeros alumnos de Dr. Dre en salir al mercado bajo el sello Death Row Records, y unos de los primeros artistas de los años 90 en romper las barreras de difusión del género rap en el mundo blanco. En 1994, Doggy Dogg, con una hoja de marihuana estampada en su camisa, un micrófono en su mano izquierda y una pistola automática en la derecha, obtuvo más de 75 millones de dólares con su álbum debút Doggystile. Y mientras más exponentes del gansta contemporáneo -en su mayoría alumnos de Dr. Dre o colaboradores de su casa matriz- hacían su aparición en público, él se dedicaba a resolver sus problemas legales, iniciados tiempo atrás gracias a una serie de demandas por asaltos personales. Sin embargo, las denuncias que Dre enfentró a mediados de la década de los 90 resultaron más difíciles de resolver para sus abogados (entre ellas golpear a un policía y violar las reglas de tránsito con su Ferrari), y de hecho le llevaron a la cárcel por unos buenos meses. Esto, a su vez, provocó un duro golpe al estómago operativo y administrativo de Death Row Records, que dejó de funcionar en 1996. Una vez resuelta su situación con la justicia norteamericana, Dre terminó por crear -por su propia cuenta y riesgo- un nuevo sello discográfico al que tituló Aftermath, nombre bajo el cual también publicó su disco de ese año, Dr. Dre Presents The Aftermath. El álbum era una recopilación de temas que había trabajado en solitario y en compañía de sus protegidos desde la época de The Chronic. Además, y en conjunto, era un desafío inicial a todo ese mundillo de imaginerías y actitudes poco profundas en que se había convertido el gansta rap (y que le había llevado a perder trágicamente -víctimas de las balas- a varios colegas suyos como Tupac Shakur y Notorious B.I.G.). El reto decisivo de Dr. Dre, de cara a lo que él persolnamente quería dejar atrás con el cambio de milenio, fue precisamente Dr. Dre 2001. Si bien el sonido era muy fiel a su visión clásica y cruda sobre la Costa Oeste de Estados Unidos, sosteniendo de igual modo la intención de promover nuevas figuras como Eminem, la música y la ideología del artista, para este álbum, se mostraban más interesadas en responder a nuevas demandas del público rapper más amateur. Dre, convencido de que sus actos siempre llevan en el fondo el espíritu rebelde de su raza, no es que esté decidido a echar una tonelada de arena sobre su historia pasada. Se trata más bien de una dinámica revisión a sí mismo, de la que queda en claro que sus armas artísticas no son las mismas que lleva en la guantera de su hermoso auto. El Dre revolucionario vuelve a poner en marcha el motor. A su lado, hay mucho más que prostitutas y perros: Hay música valiosa, denunciante y entretenida, para enfrentar una década con mucho más olor a morgue y sacar adelante nuevos discípulos. |
|
|||||||||||||||||||||||
copyright © - calle22.com todos los derechos reservados Condiciones de uso- Privacidad |
![]() Escriba a calle22.com |