Mundo
globalizado solo para los ricos, pobreza y miseria para el resto.
Para
estar al día en informática, y renovarse según los ritmos y
las demandas estructurales de la globalización.
Internet, arma visible de la globalización.
Se
oponen a que el mundo sea un reducto de ciudades idénticas.
Mácara contra
cabellera... Los globalifóbicos
Hoy en Calle22.com
globalifóbicos y globalizados se enfrentan. Presentación de este encuentro
histórico en el ring de la red. ¿Quién es quién? Aquí están los revolucionarios
antiglobalización. Por: Olga Lucía
Lozano G.
Directora de Contenido, Calle22.com
En
esta esquina:
Con
máscara o pasamontañas rojo... Los globalifóbicos.
Peso:
Aún está por comprobarse, aunque cada día van ganando kilos
extras y pueden llegar a tener la contextura de un luchador de Sumo.
Miembros del equipo: Todos los que se oponen a los monopolios,
no confían en el capitalismo y odian a sus máximos exponentes.
Son defensores de los derechos ancestrales y su grito de batalla es: somos
más, aunque tengamos menos. Odian los colegios internacionales. Asumen
que Internet debe ser un medio para democratizar la información y
no un medio para unificar la existencia de los usuarios. En el terreno
informático es el caldo de cultivo de los hackers y los crackers.
Estrategia:
Todo vale, desde las marchas pacíficas hasta el boicot abierto.
Algunos los ven como un grupo de desadaptados embargados por la nostalgia.
En sus arranques más melodrámaticos (interpretación de
sus enemigos naturales, los defensores de la globalización), hablan
de un futuro sin historia, de un tiempo en que la eliminación de
las diferencias locales hará que los peruanos, los argentinos y los
cubanos terminen siendo idénticos... (vaya uno a saber qué resultará
de semejante mezcla).
Ellos, por su parte, se sienten los revolucionarios posmodernos. Como
en antaño el Ché Guevara y otras figuras emblemáticas de
las luchas del pueblo, se sienten los hackers del planeta regido por el
Banco Mundial y Microsoft. Defienden el derecho a la diferencia, la posibidad
de que el afuera y el adentro sigan siendo dos conceptos distintos y se
oponen a que el mundo sea un reducto de ciudades idénticas cuyo destino
se teje en los enormes e impersonales centros comerciales.
Algunos les llaman simplemente los globafílicos, ellos tienen diversos
nombres artísticos para moverse en sociedad. Ya cuentan con líderes
visibles como el Subcomandante Marcos en Chiapas y con organizaciones
capaces de hacer temblar a las entidades que omnipotentemente manejan
la economía mundial. Basta recordar que sus manifestaciones anti
globalización han sido las protagonistas de la ronda multilateral
de la Organización Mundial de Comercio (OMC) realizada en Seattle
en 1999, del encuentro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) en Praga en el 2000, así como
del Foro de Davos que se celebró hace menos de un mes en Cancún,
México. Sin mencionar que fueron parte importante en la marcha zapatista
que llevó a Marcos al D.F.
En el terreno de lo virtual, asociaciones como el F26 en México Y
Pueblo de Seattle, por ejemplo, han refinado sus técnicas. Desde
simples foros y chats de discusión, hasta el intercambio de correspondencia
mediante suscripciones a "mailing lists"o el refinamiento de
técnicas de bloqueo a las "autopistas de la globalización".
Así, nació el netstrike, un mecanismo mediante el cual miles
de usuarios intentan entrar simultánea, masiva y reiteradamente a
un mismo sitio web, hasta que la demanda consiga hacerlo inoperante. Este
sistema, legal por demás, se usó hace una semana para atacar
la dirección http://tradequote.fineco.it, perteneciente al sitio
financiero Fineco. Ya el mecanismo se había empleado para protestar
por las pruebas nucleares del gobierno francés y, algunos años
después, en apoyo a los indios de Chiapas.
Pero esa no es su única arma virtual, en 1999, por ejemplo, el espía
Echelon vivió su propio drama. El 21 de octubre de ese año,
los defensores de los derechos civiles en el mundo, mandaron miles de
mails que incluían palabras suceptibles de ser rastreadas por el
sistema global de espionaje. Como consecuencia lógica el sistema
se enloqueció y aunque el hecho no se difundió masivamente,
los globafílicos se anotaron un gol más.
Hoy en Calle22.com, este grupo se enfrentará sin límite de tiempo
y sin censura, a sus enemigos naturales. Tome partido y venga a pelear
por su causa o, simplemente, apueste. Para ello se han dispuesto arenas
múltiples, a las cuales puede ingresar gratuitamente. Si quiere participar
elija su terreno: ¿Le
teme usted a la globalización? ó Primer
round