La banda que
hoy día lideran Andrea Echeverry y Héctor Buitrago es una de las
agrupaciones colombianas más reconocidas en el exterior. En Colombia,
discos suyos como Con el corazón en la mano, La pipa de la paz, Caribe
atómico y Gozo poderoso, de forma más reciente, no solo han penetrado
las listas de popularidad de música moderna, sino que también
lo han hecho en las de música popular.
Andrea (también reconocida por haber formado parte de la banda Delia
y Los Aminoácidos) y Héctor (quien hace más de una década
militó en La Pestilencia) actualmente realizan la gira nacional e internacional
de Gozo, cuyo primer single promocional fue la canción El álbum.
Las imágenes que formaron parte del anterior tema fueron grabadas en
Bogotá, como muchos de sus otros videos.
Para muchos críticos, esta canción -y en general todo el repertorio
que lo acompaña- concreta aquella imagen que se tiene de Los Aterciopelados
como una de las bandas más dedicadas de Latinoamérica, ajustada
a los necesarios niveles de calidad técnica con los cuales se compite
en el mercado y entregada, sin cuartel, a la experimentación con sonido
autóctonos y contemporáneos.
Estas fotografías fueron tomadas en el lago de Lanuza, Valle de Tena,
en medio de los pirineos de Aragón. Allí, Los Aterciopelados realizaron
la penúltima presentación de su gira 2001 en España, en medio
de un escenario único en su contexto técnico y natural (un escenario
flotante). La banda bogotana actuó bajo dos carteles, el de la gira
compartida Fémina Rock y el del X Festival Internacional de las Culturas
Pirineos Sur, pero la impresión que dejó entre el público
local fue solo una: éxito.
Acompañados como siempre por el excelente guitarrista Alejandro Gomezcáceres
(también miembro de Ciegossordomudos) y tres partes interpretativas
que en sus últimas giras se han hecho más que indispensables (baterista,
Dj y percusionista), Buitrago y Echeverri lo lograron con un completo recorrido
por los hits de su discografía, todos expuestos con una nueva gama
de detalles sonoros y puesta en escena.
Al público no pareció importarle mucho qué iba antes o qué
estaba después, valga decirlo. Tema tras tema, de El álbum a La
cuchilla o de Caribe atómico a Rompecabezas –pasando por supuesto
por Maligno, que abrió esta presentación; lo que robó por
completo la atención del masivo grupo de espectadores fue encontrarse
con un paisaje sonoro tan extenso como concreto, basado en unas ideas cada
vez más claras y probadas.
El
hombre que lleva los scrathches en Aterciopelados, baila algo de break
en el recital Foto de Chucky García/Press Riot
Andrea Echeverri enfrente al público de Festival Int. de las
Culturas Pirineos Sur Foto de Chucky García/Press Riot
Héctor
Buitrago se oculta en la oscuridad. No así su bajo Foto de Chucky García/Press Riot
La
guitarra acústica de Andrea Echeverri, fiel escolta Foto de Chucky García/Press Riot
La
parte frontal de la banda: Buitrago, Echeverri y Gomezcáceres Foto de César Londoño/Press Riot
Batería
aterciopelada: concreta y concentrada. Golpes de confianza Foto de Chucky García/Press Riot
Andrea
se mueve entre las luces, mientras el público le anima a seguir
Foto de Chucky García/Press Riot
Echeverri
alza su puño en tono de triunfo. No fue otra la impresión
de los asistentes Foto de Chucky García/Press Riot
El
percusionista de Aterciopelados juega un poco con el público,
al final del recital
Foto de Chucky García/Press Riot