principal
/ música / Fotos exclusivas
del Sónar 2000
Galería
de fotos del Sónar 2000: Genoma de una generación electrónica
El
Sónar 2000 –abriendo con el puritano pero revolucionario house
de David Morales y cerrando con el reconocido down beat
de Carl Cox- funcionó como un parque de atracciones donde cada
cual se montaba en la catársis electrónica que quería: La gente
podía refugiarse en el SonarClub, un pabellón deportivo
a orillas del mar Mediterráneo que se transformó en una inmensa
discoteca para 12 mil personas; o írse a dar un paseo de la
mano de Miss Kittin, una artista alemana de electro punk
que se vistió de enfermera rubia para corregir el ritmo cardíaco
de esta generación.
Textos
y fotografías por: César Augusto Londoño, Calle22.com,
Barcelona
RESEÑAS:
- Los británicos
Death in vegas (deConstruction) demostraron que el espíritu
punk sobrevive hoy gracias a fuertes cargas de electrónica.
También es necesario unas guitarras agitadas.
- Marc Almond (Blue
Star), ex-líder de Solf Celf, regresó a la que
fuera su casa luego de 16 años de ausencia. Y no hubo
ningún fraude: Techno pop en clave de trip
hop, una hora de show y un impresionante despligue
de luz y sonido.
- Un breaking
y un metalero, anclados en el hip hop, se unieron
desde hace un buen tiempo para preparar una pócima
de electrónica violenta. El resultado ha sido Funkstöung
(K7), que visto desde el Sónar 2000 es un complejo
bloque de melodías y ritmos cortantes.
- Ante tantas divas
internacionales, la escena española no se quería
quedar atrás y echó mano de grupos veteranos que
aún están dando la guerra, como es el caso de Fangoria
(Subterfuge). El grupo, liderado por una Alaska que siempre
se encuentra al frente de la movida gay de España,
plasmó en el escenario lo mejor de su pop tipo cyber-intimista.
- Los Echoboy (Mute),
quienes se autodenominan electro pop, dejaron atónito
a un público que no se esperaba tanta energía en
un local tan pequeño como el SonarHall. Anarquía
y rock electrónico venido de América.
- No a todos los
grupos se les puede definir en una tendencia. El ejemplo lo
puso la banda inglesa Add N To X (Mute), presentando un caos
melódico y totalmente experimental. Este consiste en
un ataque desquiciado de sintetizadores y aparatos reinventados,
cuyo único fin es el de proyectar una imagen agresiva
y volátil.
-El broche de oro,
en el final del Sónar 2000, lo puso el británico
Carl Cox (Ultimátum-in-tech). Sólo bastaba con
pararse en una esquina del SonarClub y ver a 15 mil personas
bailando durante 120 minutos sin parar. Tanto, que hasta el
propio Cox salió de su propio espacio de tornamesas para
ver la fiesta. "Cuando pincho quiero ver a la
gente bailando", afirmó horas antes de su presentación,
en una rueda de prensa.
|