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Volver a
Cabalgando
a otro ritmo
No
hay un molde definitivo para el heavy metal contemporáneo
tras lo oído en el álbum White Pony de Deftones (Maverick,
2000). Este género, que ha sido renombrado con el término “neo
metal”, está en camino de recuperar el respeto de la crítica
y el mesianismo de los tiempos gloriosos, aunque sin duda serán
más esporádicos que generalizados con relación a su pasado.
Por:
Chucky García
Editor de Música y cine, Calle22.com |
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| Estructura
hamana de Deftones. |
Deftones es, junto a otras bandas como Slipknot, System Of A Down
y Soulfly, la prueba de que la apuesta por un resurgimiento de esta
corriente musical, tan popular en los años 80 por su edificación
como alternativa artística, social y cultural, no resulta precoz
cuando aún faltan bastantes horas de rehabilitación. Tampoco
lo es vaticinar que White Pony será uno de los discos
del año y que, de alguna u otra forma, hasta los medios convencionales
de información tendrán que llamarlo a filas a la hora
de reevaluar lo que pasó en estos primeros 12 meses del siglo
XXI.
Algunos magazines y sites especializados en música popular
moderna -en principio- han dejado a un lado los análisis de
rigor y sólo han atinado a escribir: "Pon este disco en
tu pipa, y fumátelo". El leimotiv anti-establishment
de White Pony -un discurso musical y no ideológico-
merece también ser descrito como el antagonista perfecto del
tipo de "discos heróicos" que hoy nos quieren meter
por los ojos, cuando hasta un niño podría desenmascarar
la mediocridad de estos últimos.
Jingle para una compota de cicuta
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| Chino
Moreno, líder de Deftones. |
Aunque hace más de un año el frontman de Deftones,
Chino Moreno, descartó la posibilidad de volver a trabajar
con el productor Terry Date -al mando de los controles en su segundo
álbum, Around The Fur (1997)-, el nuevo disco de la
banda de Sacramento fue codirigido por Date.
En aquella fecha y por otra parte, Moreno puso en claro que de darse
la presencia del productor en el tercer y nuevo álbum del grupo
sería más una obligación de su sello discográfico
que por una solicitud de los propios integrantes.
Al final de cuentas, con Date a bordo y con el trabajo adicional
de Frank Delgado en los tornamesas, en White Pony lo que
menos cuenta es quién manda a quién. Con toda esa complejidad
sonora expuesta sobre la mesa como si tan sólo se tratara de
un jingle para un comercial de compotas -inteligente, persuasivo
y digerible de un solo golpe-, el cómo lo hicieron se sitúa
por encima de cualquier otra inquietud.
Para empezar, hay que decir desde los primeros años de la década
de los 90 los Deftones ya se habían establecido como una de
las bandas más promisorias para el nuevo milenio en el género
heavy. Su apuesta radical por un sonido mucho más amplio
y rico en texturas que el convencional los relacionó de forma
inmediata con las nuevas generaciones de oyentes y disidentes del
rock pesado, tanto que su debut, Adrenaline, vendió
más de 300.000 copias en Europa, Japón y Estados Unidos.
Esto le permitió al cuarteto de Moreno (vocales y guitarra),
Stephen Carpenter (guitarra), Chi Chong (bajo) y Abe Cunningham
(batería) ascender de una manera tan rápida como segura,
y ejemplar, si se tiene en cuenta que su formato no permitía
(ni permite) concesiones al público del rock blando: Sonidos
que fácilmente rebasan la capacidad de los amplificadores y
depresivas tonadas que golpean el susceptible estómago del
rock star system.
Canciones de amor
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| Chino
también ha tomado parte en la obra de Soulfly, banda
de Max Cavalera. |
Artísticamente los Deftones crecieron en Sacramento, pero
desde sus inicios estuvieron conectados -indirectamente- con otras
bandas pilares del "nuevo sonido californiano" como Hole,
Korn, Cypress Hill, Weezer, Rage Against The Machine y Metallica.
La posterior publicación del disco Around The Fur -de
nuevo con el sello Maverick- corroboró que en su seno creativo
existía una gestación de avanzada, mucho más en línea
con la fusión musical de sus contemporáneos como Korn
que con el clasicismo rítmico de sus antepasados como Metallica.
Sin embargo, Deftones logró tomar una distancia prudente frente
a las partes que le antecedían y con las que la prensa buscaba
liarles hacia el futuro, y avanzó por cuenta de su propia audiencia
hasta los tiempos mismos de White Pony, donde, según
aseguró Chino Moreno a la revista especializada Rock Sound,
se ha producido un empalme definitivo con ese oyente interno que
cada uno de sus integrantes posee en su función de músicos.
Moreno se refiere a que en el disco no hay ninguna objeción
ni temor por expander su experiencia creativa hacia otros campos
como el del jazz y el beat electrónico, ni temor hacia
el qué dirán los ortodoxos sobre la composición textual
de las líricas.
" La historia de la música heavy ha girado siempre
en torno al odio o la violencia", opina Moreno al respecto
en la citada publicación. "Por supuesto que estas cosas
existen en la vida, pero no hay sólo eso. El cambio es que,
hoy en día, un grupo puede ser heavy y cantar canciones
de amor".
Ataque frontal contra la moda
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| El
nuevo CD de Deftones ha sido publicado en varios tipos de ediciones
limitadas. |
Con relación al estilo que adoptó el grupo dentro del
proceso de creación de White Pony, el hombre visible
de los Deftones (Moreno) reivindicó al nomadismo como la máxima
herramienta de supervivencia, en un negocio que se mueve a la velocidad
de cualquier bolsa de valores.
"Las canciones que hemos escrito son mucho más dinámicas.
Nos hemos acercado un poco al estilo de Janes Addiction o de Tool,
en el sentido de que en ellas no hay ninguna estructura específicamente
pop en lo que respecta a las emociones. Son un poco como las montañas
rusas. No nos preocupamos por saber si el disco venderá mucho
o no. Queremos escribir canciones que la gente pueda escuchar una
y otra vez sin cansarse".
Sobra confirmar que, al final del repertorio del álbum que
se lanzó el pasado 20 de junio, dicho efecto se produce, alejado
incluso de cualquier ánimo de fanatismo que, por lógica,
despierta una banda como Deftones.
Tampoco se trata del virus de imparcialidad que ataca al periodismo
musical cuando un grupo sale del ghetto y se instala dentro
de los parámetros de la "moda", más aún
cuando frente a ésta los Deftones mantienen una lucha frontal
sin dar el brazo a tocer.
" La moda nos preocupa mucho y es algo a lo que tememos",
concluye Moreno. "Cuando ocurre algo así pierdes el control
de la situación y corres el riesgo de perderte porque las bases
se derrumban. La gente empieza a robarte y todo se vuelve mucho
más superficial. Tampoco vamos a empezar a llorar al estilo
de -Dios mío, no queremos estar de moda-. Para nada. No obstante,
intentamos tener cuidado. Ver nuestras caras en las portadas de
las revistas cada vez que damos un paso no es la meta de Deftones".
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